Casos de Negligencia Médica
Le pidió otro bufete de abogados a Lipkin & Higgins que investigaran un caso de posible negligencia médica donde una mujer de 29 años murió despues de estar de parto prematuro, 22 semanas después de su embarazo. La señora había tenido dos embarazos sin novedad anteriormente, y dió a luz a dos hijos sanos. Después siguió un tercer embarazo que resultó en una ruptura en su útero y malparto en la semana 28 de su embarazo.
Un año y medio después, la señora se presentó a un hospital en la noche, quejandose de dolor agudo en su vientre. Tenía 22 semanas de embarazo, y no estaba de parto. El doctor del cuarto de emergencia se enteró de la historial del útero rupturado, y escribió esto en el expediente médico. La paciente fue admitida al hospital para observación, y le asignaron un tocólogo que estaba de guardia. Para cuando el tocólogo la evaluó cuatro horas después, empezó su parto. Poco tiempo después, rompió aguas, indicando que su parto no se podiá dilatar y pronto daría luz.
Lipkin & Higgins pudo comprobar que el plan de administracióndel tocólogo fue negligente, tal como el cuidado de las enfermeras. Demostramos que los directorios obstétricos indicaban que una señora con historial de útero rupturado no debería permitirse estar de parto. En vez, es necesaria una operación cesárea inmediata, porque el riesgo de otra ruptura – un evento que le riesga la vida – es seria.
Resultado Exitoso: $3,200,000
A esta señora joven desafortunada la dejaron que estuviera de parto, no la cuidaron atentamente ni las enfermeras ni el tocólogo, y sufrió otra ruptura en su útero y se sangró interiormente de manera imponente, resultando en su muerte. Dejó dos niños de 5 y 7 años de edad.
Lipkin & Higgins obtuvo un arreglo de $3.2 millones justo antes que empezara un juicio.

