Casos de Abuso en Clínicas de Reposo

 

Le pidió otro bufete de abogados a Lipkin & Higgins que investigaran la posibilidad de negligencia cuando un residente de clínica de reposo de 65 años de edad con una larga historial de problemas de demencia, corazón, circulación, movimiento y problemas con el habla, desarrolló lo que se le llama “contractures” (el apretar su brazo a su pecho progresivamente) en su brazo izquierdo durante dos semanas, produciendo gangrena en su mano, y resultando en la amputación parcial de su mano.

Después de que Lipkin & Higgins habló con un experto en enfermería sobre el cuidado del paciente en la clínica de reposo, el cirujano que lo operó y la investigación médica de Lipkin & Higgins, nos enteramos que lo que resultó fue causado por coágulos de sangre (de origen desconocida) en el hombro del paciente, y esto le cortó la provisión de sangre a su brazo izquierdo.  Para cuando las enfermeras notaron el descoloramiento presente en el brazo del paciente y lo refirieron a un hospital, la gangrena se le estableció, y parte de su mano se la tuvieron que amputar.

Aunque la condición del paciente empeoró en la clínica de reposo, el cirujano estaba inseguro si un descubrimiento mas temprano le hubiera salvado la mano al paciente.  Su condición médica total era mala, con muchas condiciones sérias que le amenazaban su vida.  De hecho, el paciente murió varias semanas después de su amputación, debido a problemas del corazón.  Los coágulos de sangre no resultaron del descuido de la clínica de reposo, pero por la circulación mala del paciente y su movimiento extremadamente limitado.

Resultado Exitoso:  $75,000

A el paciente le quedó un hijo adulto, quien demandó a la clínica por negligencia.  Durante mediación, que ocurrió antes de que ocurriera juicio, el hijo aceptó $75,000 para resolver el caso.