Casos de Compensación Para el Trabajador
Un obrero de construcciónde 31 años de edad (trabajaba con cemento) sufrió un infarto después de subir y bajar una escalera varias veces en su trabajo. Tuvo tres cirugías en el cerebro, y se le encontró que había nacido con una anomalía congénita (una deformidad en sus arterias). Los infartos generalmente no se consideran relacionados al trabajo, tal como ataques del corazón, ya que las cortes los relacionan más a la condición médica de cada persona.
Resultado Exitoso: $250,000 más 2 años de salario
Con el testimonio del cirujano del cliente, convencimos a la corte durante juicio que el subir y bajar la escalera, y los cambios de posición frecuentes exigidos por su trabajo, alteraron la presión de sangre del cliente, resultando en el infarto (en este caso, el reviento de una arteria debilitada). A nuestro cliente le adjudicaron 50% de desabilidad permanente, dos años de salario y $250,000 para sus cuentas médicas. Con el tiempo pudo regresar al trabajo.

