Lipkin & Higgins fue contactado por los hijos adultos de una señora de 78 años de edad quien entró a una clínica de reposo después de un infarto.  El infarto la dejó completamente dependiente de los cargos del personal de la clínica.  Dentro de tres meses la señora desarrolló una úlcera de decúbito en su tobillo.  Dentro de los siguientes tres meses, desarrolló más úlceras en su sentadera y en sus piernas. 

Bajo la Ley de Clínicas de Reposo de Illinois un paciente debe recibir tratamiento libre de negligencia, tratamiento que cumple con las necesidades físicas y emocionales del residente. La falta de cumplir, resultando en que se empeore la condición del paciente, es una violación de los derechos del paciente, por los cuales pueden ser culpables los que dirigen la clínica de reposo.

El desarrollo de úlceras de decúbito no necesariamente indica que un paciente ha sido descuidado.  A veces un paciente puede decentarse aun cuando uno ha tomado precauciones razonables.  En este caso no fue así.  Lipkin & Higgins pudo comprobar que la señora entró a la clínica de reposo sin un colapso de su piel, y que precauciones adecuadas no se habían tomado para prevenir úlceras de decúbito – por ejemplo, voltear al paciente en su cama cada 2 a 4 horas, poniendola en un colchón de aire, y poniendole colchones bajo sus pies.

Por causa de las úlceras de decúbito, la paciente tuvo que ser operada para quitarle las partes de su piel infectadas.  La señora murió unos meses después, de causas naturales.

Resultado Exitoso:  $170,000

Proseguimos el caso de parte de los dos hijos adultos, y llegamos a un arreglo de $170,000 el día antes de llevar el caso a juicio.